Cartografía de la Esquizofrenia

PssssstPSSSST. PSSSSSSST.

No puedo parar, astronauta. El límite no está en la luna, me lo prometiste. Perdedor. Loser. Antipático. Tírate desde un bajo. Besa la fuente de piedra y vuelve a tomarte unas vacaciones. Sin fin. Con vistas a la eternidad y un patio andaluz. Psí. Cuenta atrás, reverso. Recubierto de vertidos tóxicos en el mar de la tranquilidad. Acompasado de tus pulsaciones irremediables. Es de noche y en las puntas de los pelos salen chispas de colores. Denso. Cóncavo y convexo. Columbia. Marido estremecido, logras lo que te propones en la cama pero no sabes actuar fuera de ella. Tum tum pas ba dum tss Como escarpias, ¿eh? Niedstschopfts stumpfterprimtship munchchrysteim tromptcorlcolour stuffinthebrickwalls magicpiecesofjunkwithyourgrandparents stoptheweirdpretentiouswayyoulookpeople Psssst. Pssssssst. ¡Eh! Sí, tú. Escúchame con atención y léeme con atención porque solo lo diré una ve.z Un.a Ni dos ni tres ni siete. Nieve. Naive. Knive. Kitchen. Drogadicción. Subrayado en rojo y regañinas por no guardar los juguetes. Insultos. Vulnerable. Inseguro. Con absoluta desolación y seguridad honestamente cercana te recomiendo el autoanálisis. Es barato. Es rejuvenecedor. Es inyección de penicilina para un amante de la insulina celíaco, bulímico y siniestro. Sonríe, es para el recuerdo. De que fuiste feliz durante la foto, nada más y nada menos. Ah… Estup3ndo. Baja por una escalera de mano y acaba en el cubo de basura del callejón sucio frecuentado por pescadores retirados. Un pececillo azul puede romperte el alma en cuestión de segundos. Minutos si opones resistencia. Sufridor inquieto. Lameculos rompecorazones. Ahora no hablo de ti, ni de otro. Es ambigüedad expresada sin complejos, ira contenida y pelusas dentro del cerebro que empiezan a agruparse en un recogedor verde. Ya no molestan. Era una muy gorda. Acabé cogiéndole cariño. Tanto tiempo. tantAs cosAs vividAs. tAntos recuerdos geniAles. teníA ilusión de crecimiento. Lo único que era es una paranoia, un delirio de grandeza. Acabo de descubrirlo y me siento mejor. Agua evaporada, fría y en calma. Flotando al ritmo de la diástole y la sístole. Bum, bum. ¡BOOM! Nah, era broma. Mi cabeza no explota, se dilata. Deja de contraerse y convulsionar, ha vuelto a la normalidad que nunca conoció. Soy normal para ser yo. Querido diario, estoy curada. Gracias, yo también me alegro. El secreto y la combinación correcta para rehabilitarse lo encuentra uno mismo. Porque nadie te conoce mejor que tú. El psiquiatra lo intenta, y tiene experiencia. El psicólogo te apoya y ayuda al cambio. Para eso están. El trabajo de su vida. Sanar. Dormir. Anestesiar. Extasiar. Desatomizar. Tantos recuerdos de cosas por ver. Queda el verano siguiente y el otro. Cada uno aprendo a aprehender. Estrangulo el diccionario para que la toalla quede completamente seca y con las gotas construir mi propio lenguaje. Ese que solo comprendemos por dentro. En privado. En soledad. Hablo en plural porque tú tienes el tuyo y yo tengo el mío, ¿cómo íbamos a compartirlo? La ilusión de los amantes no es quererse el uno al otro sino creer que hablan el mismo idioma. El amor no es un idioma, es una enfermedad. Acabas tomándote la enfermedad como parte de ti cuando llevas años con ella. La acabas aceptando. Te olvidas de lo que eras antes de tenerla. De lo maravillosamente despreocupado e inconsciente que eras sin ella. Ámate a ti mismo y deja amar a los demás. Deja de amar a los demás. Ama que los demás se amen a sí mismos. Entonces sabrás lo que es amar. La receta secreta estaba en unos cuantos comederos de tarro. Ñam, ñam. Estoy lleno, no quiero repetir. De eso se encargan las grabadoras. ¿Ves la conexión de una cosa con otra? Tú lo haces todo el tiempo, no te escandalices. Sigue leyendo, me queda poco que contar. Veamos… ah sí, ya está. El fin. EL FIN. El punto y FINAL. LANIF. La hora del adiós. Del no nos volveremos a ver. Del se acabó lo que sedaba, lo que sedanosequita. Uf, cansancio. Anda, te dejo. Te dejo tranquilo. Te dejo tran tran tran. Transparente. Té. DNE EHT.