A la deriva

UdledeUDLEDE

De vez en cuando contemplamos una hamaca donde echamos de menos la silueta humana. Involuntaria asociación del objeto muerto con la calidez de un cuerpo tomando el sol.

También es cuestión reconocer lo talentoso de un artista cuando crea sin impregnar de estímulos previos algo que envuelve innovación y costumbre. Exótico y ordinario.

Mostrar fotos comprometidas donde aparecen inocentes momentos cotidianos, amenazar con sacar a la luz que no hay nada de superioridad existencial en el comportamiento de un genio.

Un programa de ordenador que se precie no se abre automáticamente cuando finaliza su instalación, deja que tú elijas cuándo empezar a usarlo.

Como si todas las flores se llamasen “pensamientos”. O todas las cosas. Imagino la posibilidad de que quien le dio nombre a esas flores divagó entre la marea de su actividad cerebral y esto fue lo que disparó el llamarlas así de ahora en adelante.
Los escritores regalan pensamientos. Me he equivocado y puse una coma en lugar de un punto, nadie lo hubiera sabido jamás.