FORTEPIAN
Escucho las palabras que no me digo a través de una canción sin letra.
Podría obsesionarme con la vida de Chopin.
Años y años estudiando su existencia y obra.
Observar la vida de otra persona dejando al margen la mía.
Encerrarme en el empeño de acercarme a alguien que siempre estará lejos,
mientras creo un espacio insalvable entre los vivos y yo.
Sufriendo por una causa perdida.
Evitando recolectar los buenos viejos días para no desear vivirlos una y otra vez
cuando hayan pasado de largo.
Evitando percibir la realidad de los momentos en compañía, sabiendo que en el fondo
siempre estaré aislado.
Evitando crear vínculos que luego se romperán,
solo manteniéndome fiel a mí mismo.
El amor verdadero es el amor propio.
Las muestras de afecto a otros me recuerdan mi incapacidad para entregarme a una persona tangible,
a alguien que no sea yo.
Ser deseado es tan doloroso como ser rechazado.
Tú me entiendes, ¿verdad Frédéric?