PSSSST. PSSSSSSST.
Todo lo que haga está crippled, hecho añicos. Por más que tense y deje de apretar una bola de cuero en la mano izquierda. Solo hay lugar para escupitajos en un lienzo, el tormento de volar sobre una pista de patinaje. La espiral de odio y el esqueleto escalofriante de un peligro penoso, vacío, con tiempo limitado. DANDO VUELTAS y vueltas. Sin arrogancia. Nada de nada. Trrrrrrrrrshhhhhggg no. No quiero límites, no quiero formas. Abrir el ojo. Romper y rasgar. Yoyoyoyoyoyo. Lo único, lo importante, lo amado. Siento que… venga de donde venga no sé a dónde voy. Tenerlo. Perderlo. Percatarse. Percepción. Permutar. Pertinente. Permisivo. Perdonar. Perdurar. Persona. Personalidad. Perseguir. Viajando y rozando el suelo con las manos calientes, desdibujando el estampado mientras yoras con y griega. Sazonar sin aceite, trogloditas sibaritas. No borrar, no corregir, no lamentarse, no hay reglas. Siempre y nunca significan lo mismo. Luego sí y no también. Entre los excrementos hallarás la aguja. Sin miedo. Buscas el patrón y te crees dios todo/nada poderoso. Splash! Exclamación sin principio. Notas de respiración entrecortada y relajada. Lo siento, te estoy mareando. ¿Puedes controlarlo? ¿Puedes soportarlo? ¿Quieres seguir continuando? Eso no es posible. Grito y callo. Tienes manos de pianista. La escritora compulsiva, qué risa, no tiene gracia. Dale tiempo. Excitación. Paranoia. Lugarteniente malhumorado. Tonterías. Se va acabando, la musa. Desvanece por momentos, ATRÁPALA! CORRE! NO LA DEJES! Mírate, patético. Sumiso. Influenciable. Eso no es malo, ni es bueno. No es nada. Es. S. . punto. coma, Perrrrrrrformance. Así. Disfrutando de lo que en la mente no tiene sentido y fuera tampoco. ¿O sí? Tú sabrás. Tú pones el precio. Tú cuelgas en tu salón una estatua con forma de raíz cuadrada. El calificativo. El infinito. El universo. Paralelo. ¿Para qué? Lelo. Eso eres. Eso serás. Eso. Es. Hambre. Sueño. Sexo. Necesidades. Carencias. Problemas. Culpables de la existencia. Milagros no acabados. Templos de sabiduría cerrados por reforma. Hermanos solidarios que cuidan de tus hijos sin techo. Lugares a los que no quieres volver porque sabes que te están esperando. Esperanzas. Pobres. Ricos. Amigos. Enemigos de lo ideal que idean identificaciones idénticas. Los idolatras. Memorias de África. Escamas de racimos de uva ponferrada. La noción y el juicio. La cordura y la soltura. Sin ataduras. Por ahí vas bien, te aconsejan. Ellos. Ella. Él. Tú mismo. Tu voz interior. Tu parásito enardecido y alardeado, perfecto y marchito, amordazado a veces y aclamado otras. Mátalo. Mátate ahora. ¿Estás dudando? Ni caso. Date cuenta. Respira, inspira, mira al techo, mírate al espejo, asómate por la ventana y por la tetera. No repases. Solo ábrete. ¿Comprendes? Enhorabuena.