Me gusta mucho el panettone de pepitas de chocolate, pero a veces no me doy cuenta y compro el que lleva pasas. Para no tener que devolverlo no me queda más remedio que comérmelo, esquivando las pasas, porque el resto sabe igual que el de chocolate. Sin embargo, las pasas están ocultas y de vez en cuando me como una sin querer. No lo considero un error sino algo que probablemente iba a ocurrir, así que lo acepto. Cuando se trata de una pasa aquí y allá no es tan desagradable. En cantidades reducidas, las pasas son tolerables.
Al tomar decisiones equivocadas en vuestra vida, pensad que no siempre se acierta con el panettone, pero sí que podemos asumir la situación y saborearla lo máximo posible.
Os deseo un año lleno de aciertos comprando panettone, y si por un descuido os topáis con una pequeña calamidad en forma de pasa, recordad que sin ellas no le daríamos tanto valor a las pepitas de chocolate.